martes, 17 de marzo de 2009

"Ser Andrógino"

Un ser andrógino vivió alguna vez en mi casa, caminaba con tal precisión, que al recorrer el sendero llamado vida, creaban una perfecta armonía, comparable con la misma Orquesta de Lóndres. Todos envidiaban, admiraban y hasta algunas veces celebraban, dos cabezas, dos corazones y respiración al unisono, todo en total sintonía.
Eran dos en uno ó uno en dos, nadie lo supo, hasta que una de las cabezas pensó por sí misma y la otra creyó estar muerta...

¿Amor?

La nada se convierte en un ser trascendental al momento de darte cuenta que no necesitas a un alguien, no por desición, sólo por imposición infinita y cambiante del eterno y trillado ciclo de repetición. Donde entra uno, cabe uno y si no es así, no sirve y se sustituye por nuevos químicos... ¿Amor?...

lunes, 23 de febrero de 2009

No me importa...

No me importa rozar tu respiración cuando duermes, no me importa creer que sólo aparentas que duermes, no me importa  seguir esperando al sol mientras tú hablas cuando no finges dormir, no me importa saber que eres tan parecida a mí cuando estas despierta, no me importa saber que piensas en alguien mas cuando estas callada, no me importa pensar en tí cuando no estas aquí, no me importa esperar a que te duermas, no me importa crear una melodía de recuerdos que apenas existen, no me importa imaginar la noche cuando dormí contigo y sólo hablamos...

Pero algo que si me importa y que me repatea en lo más hondo cuando intento dormir... Es saber que sepas lo que me importas tú, me dejes dormir en tú cama y no me des la oportunidad de crear contigo una historia que jamás volverá a existir...Una novela que aún no existe... Por miedo a un final...



Un univers intérieur...

En intervalos, pude observar las solemnes escuzas de un pobre infelíz con materia extra, era el idiota que se encarnó de cliches momentaneos, listo para introducirte una palabra helada en tu nariz.
Cuidado!, ahí viene el iluso que cree en tus letras que no flotan, tus versos que caen como gotas sobre el suelo; no son absorbidas. Se evaporan. Se transforman en un universo interior, donde hablar y hablar, es suficiente. Se dice lo necesario para hundirse en tu mortal forma de belleza única, parecida a una perspectativa vertical.
Es entónces que me detengo, atrapo el tiempo con mis manos y lo convierto en una figura geométrica, para introducirme en él y destruirlo desde dentro con el cerrar de un ojo que se fija en la obscuridad de ser.
Esta vez me ire pero regresare justo a la hora indicada para explicarte lo que vi, en mi viaje al universo interior, al mío...

Me dejas ver que escondes en tu universo?

miércoles, 4 de febrero de 2009

Así es...

Sostener mi mirada, no cuesta tanto trabajo como lo pensaba. Antes veía el cielo y me quedaba ciego y prefería mejor imaginar su color real. Hoy me sacudo y vuelvo a contemplar lo que contiene un pequeño horizonte, demarcado y demacrado, por algunos astutos del pasado.

Los temerosos pertenecientes al nombre, su única ventaja sobre mí es la de creer en lo predestinado, sin embargo yo creo en mí. Me entiendo y me asimilo. Extiendo mis brazos y tomo una serie de oportunidades, que al final del día se funden en lo que fuí. Me transformo y sigo siendo la constante de lo demas, el que pregunta y el que responde.

El que calla y el que comprende...

jueves, 15 de enero de 2009

"Los telesueños líquidos de Mariana."

Durante el tiempo de los grandes descubrimientos de una era remota, justo donde el soplo de los vientos del norte se estrellan sobre la olvidada carretera que conecta lo que fue y lo será; ahí en ese punto, en esa intersección de presentes; abrió sus claros ojos a la realidad de los adultos, una bella y blanca criatura: Mariana.

Desde ese momento, su vida fue marcada con el hierro incandensente de la ignorancia de quien esperaba por ella. El miedo a que este ser comprendiera lo que es su verdadera escencia, era visto de una manera negativa por lo citadínos; ya que ella era de un pequeño rancho en vías de desarrollo. Sólo caminos de terracería y bellos espectáculos naturales: el progreso no había llegado aún.

A la edad de escazos siete años, durante una larga caminata por los inmensos cerros de los alrededores, formuló su primera gran cuestión:

- Tiene algún sentido seguir avanzando, si no comprendo hacia donde voy?; se paró de tajo y se quedó inmóvil durante horas, tal vez días. Pensaba y no entendía. Se desmayó.

Trás esta situación inherte, el calor de los vientos del norte le pusieron de pie y la llevaron, como hoja, directo a las puertas del pueblo; donde su familia le rezaba un rosario, pues ya la daban por muerta.

-Milágro!; exclamaban lo creyentes.

Su abuela, su gran aliada de vida, le preguntó quedito:

-Fué el viento, verdad? y con una sonrísa asombrosa le contestó la extraordinaria niña. Entónces del cielo se escuchó una voz grave que decía:

-Despierta, abre tus ojos Mariana, ya amaneció... Entónces sacudió su cabeza y todo empezó a desaparecer, su abuela, los cerros, el pueblo mismo y por último ella. Una luz cegadora se comía todo. Era un sueño y ella yacía sobre su cama y la voz era la de su padre que le levantaba para empezar las labores matutinas.

Confundida, se sentó sobre su cama, su padre le besó la frente y ella se le quedó viendo fijamente. Lo examinó y una extraña sensación le invadió las entrañas y articuló como canto de cenzóntle:

-Necesitó comprender. Su padre se estremeció y solo pudo decir:
-Vamos hija, ve por agua al pozo para que te laves...

Los años pasaron para Mariana y su corazón se convirtió en un enjambre de dudas; por supuesto el amor se anexo a este sin fin de incomprensiones. Vida, muerte, destino, risas, miedos, dioses, tiempo, luz, obscuridad, principio y final; por qué?!...

A los 23 años, todo su mundo se transformó, esta vez para mal. El amor era demasiado. 50 por ciento amor y 50 porcientos vacilar. Y es que a esta edad, es cuando uno decíde si caminar o dejarse convencer y a estas fechas había surgído un gran convencedor y desviador de preguntas, el tipo que se había enamorado de ella.

Mariana fue seducída por este gran maestro en mujéres, el príncipe azul, quien manejaba un impala 54. La invitó a viajar hacia la modernidad, en donde se localizan las más grandes respuestas del hombre. Y partió, dejó a su pueblo, a sus cerros, a sus vientos del norte para llevarse sus incógnitas.

La ciudad era enorme pero su hogar no. Ni siquiera contaba con un gran patio. Casi no había tierra, pisaban sobre cemento. Los árboles eran mera imaginación y el agua corría por tuberías. Nada era lo que parecía. Y las respuestas, esas provenían de una pequeña caja, una ventana de historias de ciudad.

El error era evidente, pero no podía regresar derrotada a lo que era y tuvó que quedarse ahí, envonada en un sillón, mientras el príncipe azul se desgarraba el alma como esclavo del progreso y ella seguía consumiéndosele la cabeza por querer comprender. Entre tanta pregunta y tanta desesperación y tan poca respuesta, el tiempo se volvió líquido en sus manos.

Tuvo que aferrarse con fuerza a lo único tangíble, sus sueños, que eran cada vez menos, pero su fatídica vida fue recompensada cuando el seudo príncipe, obtuvo el financiamiento para comprar su primer televisor; era un mundo nuevo para Mariana y de inmediato se identificó con las protagonistas de historias como la de ella, pero a diferencia; siempre tenían un final feliz...

Así siguió, inmersa en su propio dolor, pues las respuestas que añoraba ya no le interesaban y la repetición se hizo comoda en su ser. Ahora Mariana no busca, sólo espera que el final de la próxima telenovela la lleve un poco mas rápido al último escalón y que sus telesueños, como el que vivió a los siete años, regrese y perderse y nunca vuelver de su interior...

Un día, cuando alimentaba a los pájaros, pensó: "Deja que los vientos del norte pasen y escucha al cenzóntle cantar, ahí yace la verdad", entónces comprendio y se desplomo sin vida...